lunes, 21 de septiembre de 2015
jueves, 17 de septiembre de 2015
viernes, 12 de junio de 2015
martes, 26 de mayo de 2015
miércoles, 29 de abril de 2015
jueves, 9 de abril de 2015
2A: Esclavitud en 2015
Se trata de escribir un breve ensayo para abordar este tema de interés general mediante una reflexión que, sin dejar de ser subjetiva, presente una tesis bien argumentada, con un estilo original, elegante y asequible a un lector no especializado.
Cierre > Domingo 12 de abril a las 20h.
RECORDATORIO
En este mismo blog (http://practicadelengualbeniz.blogspot.com.es/2014/04/2a-julio-cesar.html) tenéis comentarios al texto sobre Julio César. Algunos son bastante buenos. El de Alicia de la Calle es uno de los mejores. Su lectura te puede resultar muy útil.
Cierre > Domingo 12 de abril a las 20h.
RECORDATORIO
En este mismo blog (http://practicadelengualbeniz.blogspot.com.es/2014/04/2a-julio-cesar.html) tenéis comentarios al texto sobre Julio César. Algunos son bastante buenos. El de Alicia de la Calle es uno de los mejores. Su lectura te puede resultar muy útil.
martes, 24 de marzo de 2015
2A: Ensayo
Una vez comentado el fragmento de Vicente Verdú extraído del libro El planeta americano, se trata de articular un texto que defienda la superioridad de la cultura europea frente a la estadounidense o viceversa.
Para ello habrá que tener en cuenta las tareas de planificación, redacción y revisión que se han visto en clase.
Cierre: viernes 27 a las 20h.
Para ello habrá que tener en cuenta las tareas de planificación, redacción y revisión que se han visto en clase.
Cierre: viernes 27 a las 20h.
miércoles, 25 de febrero de 2015
viernes, 20 de febrero de 2015
1A: Noticias
Una vez revisadas las dos noticias, las publicamos de nuevo.
Cierre: domingo 22 a las 20h
Cierre: domingo 22 a las 20h
sábado, 14 de febrero de 2015
1A > Carta para solicitar la libertad de don Quijote
Imagina que, tras la aventura de los molinos, el
alcalde de Campo de Criptana (en la provincia de Ciudad Real) decide
encerrar a don Quijote en el manicomio del pueblo. Como abogado/a del
caballero, escribe (en unas doce o catorce líneas) una carta al alcalde razonando
los motivos por los que consideras que debería dejarlo libre.
Cierre > martes, 17 de febrero, a las 20 horas
Cierre > martes, 17 de febrero, a las 20 horas
lunes, 9 de febrero de 2015
LU > "Madame Bovary": Un cambio de intensidad en la perspectiva del narrador
Consideraremos un fragmento de la novela en el que, mediante una larga elipsis, el narrador nos hurta una escena amorosa mediante un procedimiento técnico: el narrador se sitúa en una perspectiva externa a los hechos y cercana al punto de vista del cochero.
Pues bien, insertaremos tres fragmentos en los que ese punto de vista subjetivo se acentúa en extremo, en la suposición de que el cochero ha ingerido una cierta cantidad de alcohol, circunstancia que desata su verborrea y termina contando más de lo que ve.
.....................................................
El
coche salió de las verjas, y pronto, llegando al Paseo, trotó suavemente entre
los grandes olmos. El cochero se enjugó
la frente, puso su sombrero de cuero entre las piernas y llevó el coche fuera
de los paseos laterales, a orilla del agua, cerca del césped.
Y
enseguida, reemprendiendo su carrera, pasó por San Severo, por el Quai des
Curandiers, por el Quai Aux Meules, otra vez por el puente, por la Place du
Champ-de-Mars y detrás de los jardines del hospital, donde unos ancianos con
levita negra se paseaban al sol a lo largo de una terraza toda verde de hiedra.
Volvió a subir el bulevar Cauchoise, después todo el Mont-Riboudet hasta la
cuesta de Deville.
INSERTO > Tres o cuatro líneas.
Volvió
atrás; y entonces, sin idea preconcebida ni dirección, al azar, se puso a
vagabundear. Lo vieron en Saint-Pol, en Lescure, en el monte Gargan, en la
Rouge-Mare, y en la plaza del Gaillard-bois; en la calle Maladrerie, en la
calle Dinanderie, delante de Saint-Romain, Saint-Vivien, Saint-Maclou,
SaintNicaise, delante de la Aduana, en la Basse-Vieille Tour, en los
Trois-Pipes y en el Cementerio Monumental. De vez en cuando, el cochero desde
su pescante echaba unas miradas desesperadas a las tabernas. No comprendía qué
furia de locomoción impulsaba a aquellos individuos a no querer pararse. A
veces lo intentaba e inmediatamente oía detrás de él exclamaciones de cólera.
Entonces fustigaba con más fuerza a sus dos rocines bañados en sudor, pero sin
fijarse en los baches, tropezando acá y allá, sin preocuparse de nada,
desmoralizado y casi llorando de sed, de cansancio y de tristeza.
INSERTO > Tres o cuatro líneas.
Poco
después, en pleno campo, en el momento que el sol pegaba más fuerte contra las
viejas farolas plateadas, una mano desenguantada se deslizó bajo las
cortinillas de tela amarilla y arrojó pedacitos de papel que se dispersaron al
viento y fueron a caer más lejos, como mariposas blancas, en un campo de trébol
rojo todo florido (ES LA CARTA
DE DESPEDIDA DE RODOLFO).
Hacia
las seis, el coche se paró en una callejuela del barrio Beauvoisine y se apeó
de él una mujer con el velo bajado que echó a andar sin volver la cabeza.
INSERTO > Tres o cuatro líneas.
jueves, 5 de febrero de 2015
viernes, 16 de enero de 2015
4A: Carta de Lady Di
Al hilo de la Sonatina, de Rubén Darío, Lady Di escribe desde el más allá una carta de unas veinte o veinticinco líneas al Príncipe de Gales (que no es seguramente aquel "feliz caballero que te adora sin verte"...).
Cierre: Lunes, 19, 20h
Cierre: Lunes, 19, 20h
miércoles, 10 de diciembre de 2014
4A: "Fortunata y Jacinta" > Secuencia de cine
Se trata de transformar un pasaje de la novela de Galdós en una secuencia de cine.
Previamente hay que diseñar el "storyboard" de la secuencia en seis planos con texto del original tanto en las cartelas narrativas como en los diálogos.
Cada equipo publicará una fotografía del "storyboard" y un enlace al vídeo, previamente publicado en youtube.
Cierre > 17 de diciembre a las 21h.
TEXTO
Previamente hay que diseñar el "storyboard" de la secuencia en seis planos con texto del original tanto en las cartelas narrativas como en los diálogos.
Cada equipo publicará una fotografía del "storyboard" y un enlace al vídeo, previamente publicado en youtube.
Cierre > 17 de diciembre a las 21h.
TEXTO
Se fue a
su casa, y al día siguiente salió a comprar tela para un vestido. Estuvo en dos
tiendas de la Plaza Mayor, tomó después por la calle de Toledo, con su paquete
en la mano, y al volver la esquina de la calle de la Colegiata para tomar la
dirección de su casa, recibió como un pistoletazo esta voz que sonó a su lado:
-¡Negra!
Le miró, y se puso del color de la cera
blanca. Él entonces detuvo un simón que pasaba. Abrió la portezuela y miró a su
antigua “amiga” como diciendo: “¿Vienes o no?
La vacilación duraría como un par de
segundos. Y después Fortunata se metió en el coche de cabeza, como quien se
tira en un pozo. Él entró detrás, diciendo al cochero:
-Mira, te vas hacia las Rondas ... paseo de
los Olmos ... el Canal.
Durante un rato se miraban, sonreían y no
decían nada. A ratos Fortunata se inclinaba hacia atrás, como deseando no ser
vista de los transeúntes; a ratos parecía tan tranquila, como si fuera en
compañía de su marido.
- Ayer te vi ... digo, no te vi... Vi el
entierro y me figuré que irías en los coches de delante.
Los ojos de ella le envolvían en una mirada
suave, cariñosa.
-¡Ah! Sí! El entierro del pobre Arnaiz.
Dime una cosa: ¿me guardas rencor?
La mirada se volvió húmeda.
-¿Yo? Ninguno.
-¿ A pesar de lo mal que me porté contigo?
-Ya te lo perdoné.
-¿Cuándo?
-¡Cuándo! ¡Qué gracia! Pues el mismo día.
-Hace tiempo, nena negra, que me estoy
acordando mucho de ti -dijo Santa Cruz con cariño que no parecía fingido, clavándole
una mano en un muslo.
-¡Y yo! Te vi en la calle Imperial... No,
digo, soñé que te vi.
-Yo te vi en la calle de la Magdalena.
-¡Ah, sí!, la tienda de tubos; muchos tubos.
Aun con este lenguaje amistoso, no se
rompió la reserva hasta que salieron a la Ronda de Toledo. El coche penetraba
en el silencio y en la soledad, como un buque que avanza en alta mar.
-¡Tanto tiempo sin vernos! –exclamó Juan
pasándole el brazo por la espalda.
-¡Tenía que ser, tenía que ser! -dijo ella
inclinando la cabeza sobre su hombro. Es mi destino.
-¡Qué guapa estás! ¡Cada día más hermosa!
-Para ti
toda –afirmó ella, poniendo toda su alma en una frase.
martes, 2 de diciembre de 2014
1A: Sombreros
1A: Sombreros
Una vez elegido tu personaje, con su sombrero, hay que escribir un pequeño relato (entre quince y veinticinco líneas) en el cual esa misma persona cuenta un episodio que le ocurrió cierto día entre las once y las doce de la mañana. Hay que situarse en el lugar y el año adecuados para ese sombrero, que tendrá cierta importancia en el relato.
Revisad varias veces el trabajo antes de publicarlo.
Cierre > Viernes 5 de diciembre a las 20h.
martes, 25 de noviembre de 2014
1A : Homenaje a Platero en su primer centenario.
Una vez leídos y comentados los 12 capítulos en clase,
puedes dejar tus impresiones en unas 6-8 líneas:
tu capítulo preferido, el más gracioso, el más conmovedor,
la frase más lograda,
las formas de vida hace ya un siglo en un pueblo andaluz...
la frase más lograda,
las formas de vida hace ya un siglo en un pueblo andaluz...
Cierre: lunes 1 de diciembre a las 20h.
Platero y yo (1914-2014) |
JUAN RAMÓN JIMÉNEZ
|
En 1905, Juan Ramón Jiménez,
que ya goza de fama como escritor, se traslada de Madrid a su pueblo (Moguer,
Huelva) para recuperarse de una larga depresión.
Para sobrellevar su
tristeza, el poeta se procura la compañía de un borriquillo, con el que comparte
los acontecimientos del día a día. Esas anécdotas cotidianas son la materia
esencial de Platero y yo, un libro que
goza de fama universal.
En la obra, conviven el
humor (“El loro”, “El eco”) y el amor a los animales (“La perra parida”), la
tragedia (“La fantasma”, “La muerte”) y la recreación de costumbres (“La
miga”, “Piñones”). Pero hay un tema al que JRJ vuelve una y otra vez; es el
drama de los niños pobres, obligados a trabajar desde muy pequeños, por lo
que ya no podrán asistir a la escuela ni jugar como los demás niños. Lo vemos
en algunos capítulos del libro, tales como “Juegos del anochecer”, “El tío de
las vistas” o “Albérchigos”. Firme defensor de los derechos de la infancia y
de la Institución Libre de Enseñanza, JRJ critica en esos capítulos una
injusticia tan evidente.
Al cabo de un siglo, Platero y yo sigue gozando del favor
de los lectores. JRJ supo combinar en él la brevedad con la mirada aguda, la transparencia
de la prosa con un estilo depurado. Por todo ello, su lectura sigue siendo un
verdadero placer.
|
ÍNDICE
1.
Juegos del
anochecer
2.
La miga
3.
La coz
4.
La fantasma
5.
La perra
parida
6.
El tío de las
vistas
7.
Albérchigos
8.
El perro
sarnoso
9.
El loro
10. El eco
11. Piñones
12. La muerte
|
12. La muerte
Encontré a Platero echado en su cama de paja, blandos
los ojos y tristes. Fui a él, lo acaricié hablándole, y quise que se levantara...
El pobre se removió bruscamente, y
dejó una mano arrodillada. No podía... Entonces le tendí su mano en el suelo y
mandé venir a su médico. El viejo Darbón, cuando lo vio, abrió su enorme boca
desdentada y movió sobre el pecho la cabeza, igual que un péndulo.
-Nada bueno, ¿eh?
No sé qué contestó... Que el
infeliz se iba... Nada... Que un dolor... Que no sé qué raíz mala...
A mediodía, Platero estaba muerto.
La barriguilla de algodón se le había hinchado como el mundo, y sus patas,
rígidas y descoloridas, se elevaban al
cielo. Parecía su pelo rizoso ese pelo apolillado de las muñecas viejas que
se cae, al pasarle la mano, en una polvorienta tristeza...
Por la cuadra en silencio,
encendiéndose cada vez que pasaba ante la ventana, revolaba una bella mariposa
de tres colores…
|
1. Juegos del anochecer
Al atardecer, cuando entramos Platero y yo por la
calleja miserable que da al río seco, los niños pobres juegan a asustarse, fingiéndose
mendigos. Uno se echa un saco a la cabeza, otro dice que no ve, otro se hace
el cojo...
Después, en ese brusco cambiar de
la infancia, como llevan unos zapatos y un vestido, y como sus madres, ellas
sabrán cómo, les han dado algo de comer, se creen unos príncipes:
-Mi pare tie un reló e plata.
-Y er mío, un cabayo.
-Y er mío, una ejcopeta.
Reloj que levantará a la
madrugada, escopeta que no matará el hambre, caballo que llevará a la
miseria...
El corro, luego. Una niña
forastera, que habla con voz débil, canta entonadamente, como una princesa:
Yo soy la viudita / del Conde de Oré...
...¡Sí, sí! ¡Cantad, soñad, niños
pobres! Pronto, al amanecer vuestra adolescencia, la primavera os asustará,
como un mendigo, enmascarada de invierno.
—Vamos, Platero…
|
2. La miga
Platero, si tú vinieras a la miga con los demás
niños, aprenderías el a, b, c, y escribirías palotes. Sabrías tanto como el
burro de las figuras de cera; más que el médico y el cura de Palos, seguro.
Pero, aunque no tienes más que cuatro años, ¡eres tan
poco fino!
¿En
qué sillita te ibas a sentar tú, en qué mesa ibas tú a escribir, qué cartilla
ni qué pluma te bastarían?
No.
Doña Domitila te tendría, a lo mejor, dos horas de rodillas en un rincón del
patio de los plátanos, o te daría con su larga caña seca en las manos, o se
comería la carne de membrillo de tu merienda, o te pondría tan coloradas y
tan calientes las orejas como se le ponen al hijo del mayoral cuando va a
llover...
No, Platero, no. Vente tú conmigo. Yo te enseñaré las flores y las
estrellas. Y no se reirán de ti como de un niño torpón, ni te pondrán dos
orejas de cartón más grandes que las tuyas.
![]() |
11. Piñones
Ahí viene, por el sol de la calle Nueva, la chiquilla
de los piñones. Los trae crudos y tostados. Voy a comprarle, para ti y para
mí, una perra gorda de piñones tostados, Platero.
Noviembre superpone invierno y
verano en días dorados y azules. Pica el sol, y las venas se hinchan como
sanguijuelas, redondas y azules... Por las calles tranquilas y limpias, pasa
la niña de la Arena, que pregona larga y sentidamente:
¡A loj tojtaiiitoooj piñoneee... !
Los novios los comen juntos en las
puertas, trocando, entre sonrisas de llama, meollos escogidos. Los niños, de
camino al colegio, los van partiendo en los umbrales con una piedra... Me acuerdo
de que, siendo yo niño, íbamos al naranjal de Mariano las tardes de invierno
con un buen puñado de piñones tostados, y toda mi ilusión era llevar la
navaja con que los partíamos, una navaja de cabo de nácar, labrada en forma
de pez, con dos ojitos de rubí a través de los cuales se veía la Torre
Eiffel...
¡Qué gusto tan
bueno dejan en la boca los piñones tostados, Platero! Se siente uno seguro con
ellos, y hasta echaría uno un pulso con León, Platero, el mozo de los coches.
![]() |
10. El eco
He parado a Platero en la vuelta del camino, junto al
algarrobo que cierra la entrada del prado; y aumentando mi boca con mis
manos, he gritado contra la roca: ¡Platerooooo!
La roca, con respuesta seca,
endulzada un poco por el contagio del agua próxima, ha dicho: ¡…terooooooooo!
Platero ha vuelto, rápido, la
cabeza, y con un impulso de arrancar, se ha estremecido todo.
-¡Platero! -he gritado de nuevo a
la roca.
La roca de nuevo ha dicho: ¡…terooooooooo!
Platero me ha mirado, ha mirado a
la roca y, remangado el labio, ha puesto un interminable rebuzno contra el cielo.
La roca ha rebuznado larga y oscuramente con él en un rebuzno paralelo al suyo,
con el fin más largo.
Platero ha vuelto a rebuznar. La
roca ha vuelto a rebuznar.
Entonces, Platero, en un rudo
alboroto testarudo, se ha cerrado como un día malo, ha empezado a dar
vueltas, queriendo romper las riendas, huir, dejarme solo, hasta que me lo he
ido trayendo con palabras suaves, y poco a poco su rebuzno se ha ido quedando
solo en su rebuzno, entre las chumberas.
|
3. La coz
Íbamos al herradero de los novillos. El patio
empedrado vibraba con el relincho de los caballos, con el reír fresco de las
mujeres, con los afilados ladridos inquietos de los perros. Platero, en un
rincón, se impacientaba.
- Pero, hombre -le dije-, si tú no
puedes venir con nosotros; si eres muy chico...
Se ponía tan loco que le pedí al
vaquero que se subiera en él y lo llevara con nosotros.
Por el campo claro, ¡qué alegre
cabalgar! Estaban las marismas risueñas de oro, con el sol en sus espejos
rotos. Entre el redondo trote de los caballos, Platero alzaba su trotecillo,
que necesitaba multiplicar para no quedarse atrás. De pronto, sonó como un
tiro de pistola. Platero le había rozado la grupa a un potro con su boca, y
el potro le había respondido con una rápida coz. Nadie hizo caso, pero yo le
vi a Platero una pata ensangrentada. Eché pie a tierra y, con una espina y
una crin, le prendí la vena rota. Luego le dije al vaquero que se lo llevara
a casa.
Se fueron los dos, lentos y
tristes, por el arroyo seco que baja del pueblo, tornando la cabeza al
brillante huir de nuestro tropel...
Cuando, de vuelta del cortijo, fui
a ver a Platero, me lo encontré mustio y doloroso.
-¿Ves cómo tú no puedes ir a ninguna parte
con los hombres?
|
||
4. La fantasma
La mayor diversión de Anilla la Manteca era vestirse
de fantasma. Se envolvía en una sábana, añadía harina a su rostro, se ponía
dientes de ajo en los dientes, y cuando, ya después de cenar, soñábamos en la
salita medio dormidos, aparecía ella por la escalera de mármol, con un farol
encendido, andando lenta, imponente y muda.
Nunca
olvidaré, Platero, aquella noche de setiembre. La tormenta palpitaba sobre el
pueblo como un corazón malo, descargando agua y piedra entre la desesperada
insistencia del relámpago y del trueno. Rebosaba ya el aljibe. Fui,
tembloroso, a beber al comedor, y en la verde blancura de un relámpago, vi el
eucalipto de las Velarde caído sobre el tejado...
De pronto, un espantoso ruido seco
conmovió la casa. Cuando volvimos a la realidad, todos estábamos en sitio
diferente al que teníamos un momento antes. Uno se quejaba de la cabeza, otro
de los ojos, otro del corazón... Poco a poco fuimos tornando a nuestros sitios.
Se alejaba la tormenta... La luna,
entre unas nubes enormes que se rajaban de arriba abajo, encendía el agua.
Lord iba y venía, ladrando como loco.
Lo seguimos...
Platero;
abajo ya, junto a la flor de noche que exhalaba un nauseabundo olor, la pobre
Anilla, vestida de fantasma, estaba muerta, aún encendido el farol en su mano,
negra por el rayo.
|
9. El loro
Estábamos jugando con Platero y con el loro, en el
huerto de mi amigo, el médico francés, cuando una mujer joven, desordenada y
ansiosa, llegó cuesta abajo hasta nosotros suplicando:
- Zeñorito: ¿ejtá ahí eze médico?
Tras ella venían unos chiquillos
que, a cada instante, jadeando, miraban camino arriba; al fin, varios hombres
que traían a otro, lívido y decaído. Era un cazador furtivo de esos que cazan
venados en el coto de Doñana. La escopeta se le había reventado, y el cazador
traía el tiro en un brazo. Mi amigo se llegó hasta el herido, le levantó unos
míseros trapos que le habían puesto, le lavó la sangre y le fue tocando
huesos y músculos. De vez cuando me decía:
-Ce
n'est rien...
Caía la tarde. De Huelva llegaba
un olor a marisma, a brea, a pescado... Los naranjos redondeaban sus
apretados terciopelos de esmeralda. En una lila, lila y verde, el loro, verde
y rojo, iba y venía, curioseándonos con sus ojitos redondos. Al cazador se le
llenaban de sol las lágrimas saltadas; a veces, dejaba oír un ahogado grito.
Y el loro:
- Ce n'est rien...
Mi amigo
ponía al herido algodones y vendas... El pobre hombre:
-
¡Aaaay!
Y el
loro, entre las lilas:
-Ce
n'est rien... Ce n'est rien…
|
||
A todo el mundo
le suena
el comienzo de Platero.
|
Lo que quizá no sepan
es cómo acaba.
|
Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando
por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos.
|
A mediodía, Platero estaba muerto. La barriguilla de algodón
se le había hinchado como el mundo... Parecía su pelo rizoso ese pelo apolillado
de las muñecas viejas que se cae, al pasarle la mano, en una polvorienta tristeza...
|
2A: Análisis y comentario de un texto científico
El cáncer de mama es el más frecuente en mujeres. Cada año se diagnostican entre 18.000 y 20.000 solo en España. Esta relevancia y el hecho de que exista una prueba diagnóstica fiable, las mamografías, ha hecho que sea, a la vez, uno de los tumores que mejor se conoce. Por eso, la tasa de curaciones es muy alta. En los casos de diagnóstico temprano, más del 75% de las afectadas sobrevive cinco años (el tiempo que se considera mínimo para suponer una curación). Una de las complicaciones más frecuentes del resto es la que se refiere a la metástasis.
Para prever la capacidad de metástasis del tumor (la posibilidad de expansión a otros órganos o tejidos), se ha presentado un trabajo, que ha publicado el equipo del doctor Sierra en PLOS One. Se trata de un análisis de la cantidad de lípidos que hay en las células tumorales. De los compuestos de los organismos, los lípidos tienen una doble función: estructural (forman parte de la membrana celular) y energética (son, junto con los hidratos, una reserva de calorías). Por medio de una técnica denominada espectroscopia de Raman, los investigadores han logrado crear una clasificación de las células en función de la propensión que van a tener para migrar y causar tumores lejos del foco inicial. “Es un primer paso hacia la estratificación de las células de cáncer de mama utilizando esta herramienta rápida y sin reactivo”, ha dicho Sierra.
La idea es que al haber mayor actividad se generan más ácidos grasos, lo que indicaría una mayor propensión a la metástasis. El contenido de lípidos de las células de cáncer de mama podría ser una medida útil para determinar diversas funciones asociadas a la progresión del cáncer de mama, lo que permitiría adelantarse a futuras complicaciones.
El método tiene la ventaja de que trabaja directamente con las células tumorales y, a diferencia de otros métodos que se han ensayado, no requiere un análisis genético. En cambio, es más predictivo que diagnóstico; es decir, se sabe cómo se va a comportar el tumor, pero no supone una diana terapéutica para impedirlo.
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